DHA un ácido graso omega 3, ¿Ya lo conoces?

Los ácidos grasos se dividen en saturados, poliinsaturados y monosaturados, en la siguiente imagen podemos ver las diferencias:

Lipidos

Lípidos

En esta ocasión hablaremos principalmente de los ácidos grasos poliinsaturados, especialmente los omega 3 (ya que los omega 6 pueden obtenerse fácilmente de los aceites que comúnmente tenemos para cocinar).

Los ácidos grasos poliinsaturados omega 6 y omega 3 se consideran esenciales porque no podemos fabricarlos en nuestro organismo, el que se encuentra en mayores concentraciones en el tejido cerebral es el ácido graso omega 3 docosahexaenoico (DHA por sus siglas en inglés), las altas concentraciones de DHA favorecen la sensibilidad de los neurotransmisores como serotonina y disminuyen la agregación plaquetaria en el cerebro, por lo que se favorece una mejor circulación, que podría asociarse a un efecto antidepresivo, al igual que una ingesta frecuente de pescados.

Una función muy importante del DHA es que al ser parte de nuestro sistema nervioso es vital consumirlo en etapas como el embarazo y el primer año de vida, ya que es cuando el cerebro se forma y crece en su mayoría.

Desarrollo del cerebro

Desarrollo del cerebro

El DHA apoya el desarrollo de la visión en el niño en el primer año de vida y en la capacidad visual de adultos, los niños amamantados durante 1 a 4 meses y después alimentados con leches enriquecidas con ácidos grasos como el DHA, tenían mayor agudeza visual que los niños alimentados con leches sin fortalecer.

Finalmente la dosis recomendable es de 200mg/día, existen suplementos con DHA obtenido de algas marina por lo que puede ser consumido por personas que son alérgicas al pescado y desean obtener los beneficios de este ácido graso esencial.

Hay que considerar que el DHA tiene gran importancia tanto en niños como en adultos, al ser parte fundamental de la estructura cerebral es necesario un adecuado consumo en todas las etapas de la vida, la importancia radica desde los niños menores ya que se favorece un crecimiento y desarrollo adecuado del sistema nervioso, las madres que mantienen una nutrición adecuada pueden aportar a través de la lactancia este nutrimento, sin embargo es necesario mantener una cultura enfocada a la prevención de enfermedades, además de que se logre disminuir el riesgo de problemas relacionados con la memoria, aprendizaje, concentración, y otros que pudieran tener mayores consecuencias como es el caso de la depresión, en el caso de adultos mayores evitar la aparición de enfermedades como demencia o alzheimer.

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