Hábitos poco saludables en el trabajo

Hábitos poco saludables

Hábitos poco saludables

Si trabajas en una oficina, estar sentado detrás de un escritorio y mirando a una pantalla de computadora probablemente constituye la mayor parte de tu día. Y es probable que el estrés y las exigencias del puesto de trabajo te obliguen a concentrarte solo en tu trabajo y no en tu bienestar físico.

Esto puede significar 40 horas de malos hábitos de salud cada semana. Sin embargo, con sólo unos pocos ajustes puedes romper estos hábitos poco saludables en el trabajo y mantenerte saludable.

1. Permanecer sentado

Aun cuando te sientes en una postura perfecta, no debes hacerlo por un período prolongado de tiempo. Tu cuerpo y mente se quedan dormidos, al igual que cuando te saltas una comida. Cada una hora levántate para dar un paseo o estirarte. Eso ayudará a hacer que la sangre fluya a través de tu cuerpo (y tu cerebro). Aprovecha cada oportunidad para alejarte de tu escritorio. En lugar de llamar a un compañero de trabajo o enviar un email, camina por la oficina para entregar el mensaje en persona.

2. Chismes

El drama en el lugar de trabajo no sólo obstaculiza la productividad, sino que también puede afectar la moral de la oficina y causar estrés en los involucrados. Evita las malas lenguas conocidas de la oficina, y si interceptas un rumor, no lo divulgues.

3. Comer cosas poco saludables entre comidas

A media mañana y a media tarde, los snacks ayudan a que tu mente permanezca fuerte y tengas energía. También pueden mantenerte satisfecho, por lo que no comerás en exceso en el almuerzo o la cena. Pero agarrar una bolsa de papas fritas o caramelos hace más daño que bien. En su lugar, trata de comer una fruta o un puñado de almendras en la mañana. Cuando tu gusto por lo dulce comienza a actuar por la tarde, elige una barra de granola baja en azúcar o un pequeño trozo de chocolate negro, rico en antioxidantes.

4. Saltarse el almuerzo

Mientras comer comida chatarra es malo, evitar el almuerzo es aún peor. No dejes que el ajetreo y el bullicio del trabajo te impidan disfrutar de una comida saludable. Renunciar al almuerzo no solo afecta tus niveles de energía y tu capacidad para pensar y concentrarte, sino que lo más probable es que te obligue a comer en exceso durante la cena.

5. Comer en el escritorio

Ser diligente a la hora de comer el almuerzo y refrigerios saludables durante todo el día es un buen primer paso en la reestructuración de los hábitos alimenticios del lugar de trabajo. Asegurarte de no comer en tu escritorio es la segunda parte. La hora del almuerzo es la oportunidad de darte un merecido descanso mental.

6. Soda versus Agua

Uno de los recursos más abundantes en la oficina es generalmente el más ignorado. El agua potable debe ser una parte constante de tu día de trabajo. No solo mantiene el cuerpo y la mente trabajando de manera eficiente, sino que también te quita el apetito, por lo que será menos probable que sientas deseos de ingerir alimentos poco saludables. Aunque resulta tentador buscar un poco de energía en las bebidas gaseosas, trata de beber una taza de té en su lugar.

7. Largas jornadas de trabajo

Siempre sientes que no hay suficientes horas en el día para realizar tu trabajo. Pero el equilibrio entre el trabajo y la vida privada es esencial para mantenerte con energía y productivo. Trata de limitar tus horas de trabajo y haz un esfuerzo para fijar límites entre el hogar y la oficina. Por ejemplo, no atiendas llamadas de trabajo después de finalizado el horario laboral, y haz tus noches lo suficientemente entretenidas y satisfactorias como para dejar de pensar en lo que sucedió en el trabajo.

Ahora que conoces estos 7 hábitos poco saludables en el trabajo puedes revisar tu rutina en la oficina y hacer los cambios necesarios para desarrollar hábitos más saludables en el trabajo. 

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